Hasta qué punto están reprimidos los japoneses que en el metro de Tokio han separado los vagones para hombres y mujeres. Cuando iban todos juntos, con los teléfonos móviles fotografiaban la entrepierna de las mujeres, o trataban de meterles mano... Mucha tecnología y poco cerebro. ¡Qué lástima! Y Occidente mirando hacia Oriente en busca de espiritualidad... Pero como dijo Mircea Eliade, la nueva espiritualidad se producirá en Occidente, mezclando lo mejor de los dos mundos.
Ocupamos el 67% del total de horas de trabajo en el mundo, pero ganamos menos (sólo el 10% de la remuneración mundial).
Apenas poseemos el 1% de la propiedad (según la ONG Women in Development Europe).